domingo, 11 de octubre de 2009

Hay días en los que me cuesta respirar, siento como si mi cuerpo no sintiera ya, la debilidad que se encuentra en el me hace sentir como si cada parte de mi cuerpo fuera un pétalo, tan frágil como los pétalos de una rosa. Las horas, los minutos los días, trascurren y yo sigo igual, es como si nada tuviera sentido en estas instancias.
Es que desde que te fuiste has dejado tu estela clavada en mí, pero al mismo tiempo te siento lejos, tanto que un dolor aparece en mi pecho cada vez que escucho tu nombre. No se si volveré a verte, no se si volveré a encontrar esa felicidad absoluta que tenia cuando estabas frente a mi, lo que se es que ahora, en este momento de mi vida, es que no se si volveré a sonreír, no tanto como lo hacia cuando tu estabas aquí. Aletargada en el tiempo, necesito mi dosis de ti para sobrevivir. Derepente escucho la palabra felicidad salir desde tu boca, noticias que llegan, van y vienen, entonces sonrío, siento mis cachetes hincharse, es que cuantas veces tengo que repetir que tu felicidad es lo único que anhelo, es lo único que necesito. Bajo a la tierra, piso el suelo con firmeza y puedo decir soy feliz, la vida me sonríe cuando siento que a ti también. Te amo, te amo y ya no hace falta decirlo. Si tengo que esperarte toda la vida si es necesario lo hare, porque tu ya eres parte de mi.

Te Amo ~

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